Los buenos días salesianos son los primeros cinco minutos, por la mañana o la tarde, de bienvenida, reflexión sobre algún valor y oración con que a menudo empezamos nuestras actividades escolares.

En su origen comenzaron siendo “Buenas noches”. Don Bosco solía dirigir unas palabras, después de la oración de la noche a sus muchachos, costumbre que luego el director de cada casa salesiana también realizaba, dando algún aviso o consejo respecto a cosas que se deben hacer o evitar y sacando lecciones de hechos sucedidos durante el día.

Hoy en día, esta práctica continúa viva en todos los ambientes salesianos. En nuestro centro, los tutores la llevan a cabo siguiendo la Programación de Pastoral o bien de forma puntual para tratar algún tema importante de actualidad que requiere de una reflexión en el aula.