Este año los peques de Infantil estamos muy contentos e ilusionados porque somos los que comenzamos el Triduo a la Virgen.
Y, ¿sabéis lo qué es un triduo?
Pues… los tres días anteriores a su fiesta, que celebramos el próximo domingo 24 de mayo.
Vamos a ver: ¿quién de vosotros tiene una mamá que lo quiere mucho? ¡Qué suerte! ¡Todos y todas!
Dios es tan bueno y nos quiere tanto que además ha querido que tengamos otra mamá en el cielo, que desde allí nos cuida y nos quiere. Seguro que la Virgen desde el cielo está muy contenta de saber que hay tantos niños que la quieren tanto.
En estos tres días vamos a conocer algunos de los momentos más importantes de su vida.

DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN 19, 25-34 Junto a la cruz de Jesús estaban su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Clopás, y María Magdalena. Jesús, viendo a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dice a su madre: “Mujer, ahí tienes a tu hijo”. Luego dice al discípulo: “Ahí tienes a tu madre”. Y desde aquella hora el discípulo la acogió en su casa. Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba cumplido, para que se cumpliera la Escritura, dice: “Tengo sed”. Había allí una vasija llena de vinagre. Sujetaron a una rama de hisopo una esponja empapada en vinagre y se la acercaron a la boca. Cuando tomó Jesús el vinagre, dijo: “Todo está cumplido”. E inclinando la cabeza entregó el espíritu. Los judíos, como era el día de la Preparación, para que no quedasen los cuerpos en la cruz el sábado (porque aquel sábado era muy solemne) rogaron a Pilato que les quebraran las piernas y los retiraran. Fueron, pues, los soldados y quebraron las piernas del primero y del otro crucificado con él. Pero al llegar a Jesús, como lo vieron ya muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados le atravesó el costado con una lanza y al instante salió sangre y agua.

REFLEXIÓN

Jesús al pie de la cruz, nos da a María, como Madre, al entregársela al discípulo más joven, se la encomienda a todos sus discípulos y seguidores, para que la acojan, y acudan a la escuela de María, haciéndola Madre de la Iglesia.

POEMA

Querida Madre. Acompáñame todos los días.
Ayúdame a portarme bien
y ser un buen hijo, servicial y atento
para lo que necesiten mis papás.
Quiero ser un buen hermano,
que no discuta ni me pelee tan fácil
por cosas que no son importantes.
Échame una manita en las cosas de la escuela
y ayúdame a tener siempre
una sonrisa para todos los que me rodean.
Ayúdame a vivir haciendo el bien,
como le enseñaste a tu hijo Jesús.
Ayúdame a ser como El y quererle con el alma y la vida.

MARÍA AUXILIO DE LOS CRISTIANOS, RUEGA POR NOSOTROS